viernes, 18 de septiembre de 2009

DADAISMO: OBJETO PARA CREAR OBJETO. BARBYE


Objeto para crear objetos

En esta obra no fue nada difícil llegar al acuerdo de escoger el elemento u objeto a descontextualizar, pues a todas a excepción de Alberto nos acompaño en la infancia esta dulce y exuberante muñequita, con cara de prostituta de la alta sociedad, la cual se convirtió en un ejemplo a seguir.
Para Alberto fue aun más simple, tras ver múltiples veces a este personaje desnudo recorriendo los rincones de su casa, despertando tanto erotismo, como asco por una muñequita esquelética e insinuosa, de la cual solo alcanzamos a reconocer que lo era al adquirir mayor conciencia.
En fin, el hecho es que la Barbie, la muñequita de juguete más famosa del mundo, diseñada y producida por Mattel, y que debe su nombre a Bárbara, hija de su creadora, no fue sino un pretexto comercial de la industria para vender a una muñeca única en sus características a gran escala, alcanzando la fama mundial en un lapso corto.
No nos es difícil comprender el comportamiento de la psique de una niña que prefiera jugar con una muñeca adulta y no una figura infantil, pues ya en los años cincuenta el grado de aceleración del interés de las niñas por la moda y el físico “estético” iba en crecimiento de forma impresionante.
Para quienes tuvimos en nuestras manos una Barbie, tanto hombres como mujeres de hoy, reconocemos en la misma un objeto esclavizándonos a la dependencia de la moda y la delgadez; sin contar que ha promovido en todo el mundo la anorexia y la bulimia, que aunque ya se manifestaba desde la edad media, se disparó en las últimas décadas del siglo XX y XXI, en millones de adolescentes.
Lo cierto es que las niñas hoy desean y harían cualquier cosa por ser como Barbie, hasta existe un caso de una pequeña que ha logrado serlo, es Shasha Bennington de once años que lo consiguió, esta niña gasta cuatrocientos euros al mes en maquillaje.
Hoy nos gusta recordar lo que eran los juegos de nuestra infancia, y en qué consistían, sin pensar en el estorbo de ese personaje. Recordamos rondas, “la lleva” y las canicas o también llamadas maras; esos juegos especiales, si que eran buenos. Es lastimoso pensar en esa muñequita entrometiéndose en nuestras vidas, de tal forma que alcanzara a estropear la infancia de muchos.


Alberto espinosa
Clara Torrado
Evelyn Flórez
Helena Marín

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